
Los que están manejando el negocio de la droga en Argentina, son verdaderas mafias. Las autoridades parecen no ver esa realidad.
Algunos sostienen que empezó una guerra, en la Villa 9 de Julio en Billingurst, partido de San Martín. Una guerra por el control narco, donde una banda quiso copar el negocio a los tiros. Así unos narcos que habían sido expulsados quisieron recuperar los pasillos de la villa. Todo se resumio en una lluvia de disparos. Se calcula que fueron más de 300 disparos por poder y venganza. Los efectivos de la Seccional Quinta intervinieron, hubo dos muertos, uno de cada bando y un compañero herido.
La Villa 9 de Julio es una de las más “pesadas” del partido de San Martín. En sus diez manzanas se concentra un reducto perfecto para la venta de droga junto a varias cocinas de cocaína. Los “transas” desde hace tiempo que tienen el control.
Es un lugar donde las ambulancias no llegan, y nosotros muy poco. En la villa existía no solo un delivery de drogas permanente sino que además es habitual lo que en la jerga denominan “el canje narco”, cambiar lo que sea desde electrodomésticos hasta cobre y caños, robados o propios, todo para conseguir una dosis de paco.
Muchos creyeron que el problema se terminaba, pero el panorama parece indicar todo lo contrario. Hace dos meses, Eduardo KLEYER, un joven de 19 años, terminó asesinado en medio de un tiroteo que desató "La Banda de Pacheco”, un grupo que ingresó a la villa para reclamar su territorio.
Lo increíble es que todo ocurrió a la vista de muchos vecinos, incluso el caso se vio reflejado en algunos medios.
El avance de las bandas es cada vez más rápido, tanto que podría ser imparable como ocurrió en la 1.11.14, territorio de los narcos peruanos que están en la Argentina traficando droga y armando un verdadero reinado. En la 9 de Julio ocurrió algo distinto, los “Pibes Chorros” del barrio intentaron adueñarse del negocio de la droga. La respuesta no se hizo esperar y esta fue a los tiros.
Como en varias villas de Capital y el Gran Buenos Aires estos sucesos ya son habituales. Todo forma parte de una gran maquinaria que funciona de manera aceitada, delitos más pibes chorros adictos al paco y una situación de inseguridad inexplicable.
Muchos creyeron que el problema se terminaba, pero el panorama parece indicar todo lo contrario. Hace dos meses, Eduardo KLEYER, un joven de 19 años, terminó asesinado en medio de un tiroteo que desató "La Banda de Pacheco”, un grupo que ingresó a la villa para reclamar su territorio.
Lo increíble es que todo ocurrió a la vista de muchos vecinos, incluso el caso se vio reflejado en algunos medios.
El avance de las bandas es cada vez más rápido, tanto que podría ser imparable como ocurrió en la 1.11.14, territorio de los narcos peruanos que están en la Argentina traficando droga y armando un verdadero reinado. En la 9 de Julio ocurrió algo distinto, los “Pibes Chorros” del barrio intentaron adueñarse del negocio de la droga. La respuesta no se hizo esperar y esta fue a los tiros.
Como en varias villas de Capital y el Gran Buenos Aires estos sucesos ya son habituales. Todo forma parte de una gran maquinaria que funciona de manera aceitada, delitos más pibes chorros adictos al paco y una situación de inseguridad inexplicable.
Saque usted sus propias conclusiones.
1 comentario:
apliquemos la ley del talion a los narcos ,los asesinos, chorros y violadores , ojo por ojo diente por diente , a la mierda con toda esa lacra asquerosa q atrasan el pais
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