
Un remisero de 34 años fue detenido en Mar del Plata acusado del crimen de una mujer de 75 años, ocurrido en Septiembre cerca de Pehuajó. La víctima se llamaba Ermelinda MACHIN y había heredado una fortuna de 6 millones de dólares. Su cuerpo apareció ahorcado al costado de un camino. Ahora, después de más de cien días de misterio, personal policial detuvo a Jorge Luis VIDELA, un remisero de Pehuajó, por una pista que dio su propia esposa. El 29 de Septiembre de 2009, Ermelinda MACHIN llegó en tren a Pehuajó desde Buenos Aires. Era de madrugada. Su destino final era Timote, un pueblo de 400 habitantes al oeste de la provincia, donde vivía. Para llegar, primero tenía que viajar unos 71 kilómetros hasta Carlos Casares y luego otros 20 hasta su casa. Pero nunca llegó: su cuerpo fue hallado por dos maestras en Húsares, una vieja estación entre Casares y Pehuajó. Estaba en un zanjón, al costado de un camino vecinal. Tenía signos de ahorcamiento. La investigación del caso cayó en manos del Fiscal Fabio ARCOMANO. Tenía dos hipótesis: homicidio en ocasión de robo o un crimen vinculado a la herencia que había recibido de una hermana viuda y sin hijos, de unos 6 millones de dólares. La hermana de Ermelinda había muerto trágicamente, dos años antes, atropellada por un camión en la ruta. Los investigadores judiciales revelaron que el expediente de la herencia, radicado en el conurbano bonaerense, estaba cruzado por denuncias de fraude y malversación. Sin embargo, en Navidad, la causa dio un vuelco. "Una mujer se presentó en la Comisaría de la Mujer de Pehuajó y denunció a su esposo por una golpiza", dijo el fiscal. "Te va a pasar lo mismo que la vieja ésa, te voy a ahorcar", le habría dicho su marido. La Delegación de Investigaciones de Pehuajó remitió este dato al Fiscal ARCAMANO, quien profundizó la hipótesis del robo. "Para nosotros estaba claro que la mujer desapareció en Pehuajó, cuando se bajó del tren. La vieron salir, la vieron en el tren. Pero se perdía la pista en el momento de viajar de Pehuajó a Casares", dijo el funcionario judicial. La pesquisa se volcó sobre VIDELA, un hombre que ya había declarado porque prestaba servicio de remis en la terminal de tren de Pehuajó. Después, a los dichos de la mujer, se sumó el testimonio de otro remisero. Este describió a una pasajera que aquella madrugada subió al auto de VIDELA: "Era la descripción de la ropa de Ermelinda MACHIN. Fue un elemento más que antes no había mencionado, tal vez por miedo ", afirmó uno de los investigadores. La prueba que faltaba la dio el celular de VIDELA: el 29 de Septiembre se activó a la hora del crimen en la zona de Carlos Casares, donde apareció el cadáver. Creen que la habría matado para robarle.-
06/01/2010
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